jueves

CRAWLER



Crawler... maldito demonio azul reptante y traicionero. Sucio manipulador sin escrúpulos. Pútrida alimaña venida del infierno. Traidor, traidor, traidor...


Sin duda, uno de los mejores presentes que pudo dejarme Cyrus. Tiene aspecto de demonio, usa magia demoníaca, hasta su mirada puede helarte el corazón... ¿por qué entonces confiar en él? Porque Cyrus confiaba... Soy una estúpida y siempre lo he sido.


Confié en una criatura de la que no sabía nada, compañera de un hombre que no demostró ser mejor que el propio Rey Negro. Compañera también de Nigromantes y magos oscuros... más de una vez demostró no tener escrúpulos y yo no quise verlo...


Pero ahora, ahora me has traicionado a mí, bastardo. Me ayudaste solamente para venderme después, como una baratija, sin que titubeara ni un sólo músculo de tu rostro mientras me entregabas a la Maldad hecha carne.


Siento que algo dentro de mí está cambiando. Al principio pensé que estaba perdiendo la razón, que la desesperación jugaba con mi omnubilada mente. Pero ahora ya he visto la verdad. Lo que me corroe por dentro no es locura. Es la determinación de aquel al que ya no le queda nada. Es la fortaleza del que no tiene nada que perder excepto su propio ser y le importa muy poco.
Me habéis arrebatado la inocencia y las ganas de creer en la bondad. Habéis matado a la niña que creía que la gente podía cambiar. Ahora soy una Furia y voy a por tí.


Tú bien sabes hasta dónde llegué para acabar con Tucmnus. Y todavía tengo mucho que hacer. Pero, por tu bien, no dudes ni un instante que mi determinación para contigo será todavía mayor...

miércoles

SIETE VENDRÁN

"Siete vendrán, siete señores Demonios destructores de la vida: plagas, pesadillas, maldad en estado puro vendrán y sumirán el mundo que conocemos en el caos más absoluto y desolado..."

Profecías... quién me iba a decir que acabaría creyendo en las palabras de un vidente, un visionario, un charlatán, un "lector de manos"... Pero no, Brego no era sólo un lector de manos. Cyrus le respetaba y por lo tanto yo también. En aquel momento no conocía a nadie más sabio que Cyrus, aunque es evidente que todavía no le conocía mucho.
Pero Brego desprendía su propia luz. Vivía con los grandes señores Elfos, dónde todo es más bello y puro. Tenía que ser alguien admirable para vivir allí.

Él se limitaba a darle a Cyrus un camino que seguir, a interpretar sus sueños. Pasaban horas y horas hablando, casi podría decirse que Brego fue como un mentor para Cyrus, aunque se limitara a hacer las preguntas correctas que llevaran a buscar respuestas correctas. Al fin y al cabo fue Cyrus quien predijo el fin de la Humanidad y fue también él quien vislumbró una posible solución. Fue Cyrus quien contactó con los Demonios, quien les plantó cara, quien preguntó... Brego sólo indicaba la dirección a seguir allá donde los sueños de Cyrus nos llevaban. Norte, Sur, Este u Oeste... hacia allá tendréis que viajar y buscar, buscar, buscar...

Sólo él y Cyrus sabían qué buscábamos. Sí, buscábamos personas, pero cómo encontrarlas nadaba en el subconsciente de Cyrus como una gota de aceite en el océano. Y nosotros le seguíamos. Le seguíamos a donde nos guiara, como un rebaño sigue a su pastor. Un rebaño de inútiles y tontas ovejas que siguen felices a su pastor incluso hasta el mismísimo cuchillo del carnicero.

Cyrus, Cyrus... ¿por qué has tenido que morir? Aunque a veces sólo contaras con tu orgullo, siempre fuiste hacia delante. Casi nunca estuve de acuerdo en las decisiones que tomabas, incluso te traicioné y me dediqué a espiarte para Cabal... oh sí, yo formaba parte de Cabal. Me reclutaron cuando tú me despreciaste. Son muy inteligentes y tú, tú fuiste tan necio Cyrus, tan confiado y orgulloso que ni siquiera lo sospechaste nunca.

¿Qué pasará ahora que no estás? Neeva se ha enterrado viva contigo, dejando que el tiempo la consuma, velando tu cadáver día tras día, desentendiéndose de vuestra preciosa hija.
Crawler... casi mejor ni nombrarlo, maldito traidor bastardo y reptante... Oh... te encantaría saber lo que está haciendo nuestro querido amigo. Ahora es tan sólo una marioneta más del Rey Negro, su peón, su arma... Dudo de que siga vivo, su intención era convertirse en otra cosa ni viva ni muerta. Y creo que el hecho de venderme al Rey Negro fue su salvoconducto para demostrar su fanática lealtad. Oh Cyrus, si supieras todo lo que me ha pasado... y sólo he conseguido empeorar las cosas. La guerra está cerca y yo misma le he entregado al Rey Negro y su consorte una arma demasiado poderosa, demasiado mortal.

Tendré que terminar yo sola la búsqueda de los videntes, parece que soy la única que se acuerda de ellos. Parece que soy la única que piensa en lo que puede ocurrir tras la guerra. Sí, la guerra está ya aquí, falta muy poco tiempo para que el Rey Blanco y el Rey Negro jueguen con nuestras vidas y nuestros destinos. Pero ya nadie recuerda a los 7 demonios, ni a los videntes, ni a la misión que me llevó a engendrar a la ,ahora, terrorífica hija de Lîm-Dhul.

Cyrus... cómo te envidio ahora mismo. Y cómo te odio, y cómo te hecho de menos. Me siento tan sola Cyrus, tan alejada de todo...

sábado

MUCHO HA LLOVIDO DESDE ENTONCES


Sí, mucho ha llovido desde entonces y las circunstancias de mi actual paradero y cómo he llegado aquí son tan tediosas como largas de contar.


He vivido muchas aventuras, he compartido mi camino con amigos y extraños. He querido a muchos y he traicionado a otros. Perdí la inocencia junta a un gran hombre que perdí pocos días después. Fui arrojada a un universo paralelo habitado por extraños seres "humanos" y constructos. He perdido seres queridos. He sido golpeada, maltratada, violada, preñada y tuve que presenciar cómo se arrancaba de mi vientre el ser que lo habitaba. No puedo decir que fuera mi hija. Fue hija de mil madres, del dolor y el sufrimiento de muchas niñas. Era odio y maldad en estado puro. Pero habitaba en mi y la quería. Y fué alguien a quien llamaba "amigo" quien hizo posible tamaña atrocidad. Crawler, algún día pagarás por ello y por jurar lealtad al padre de las mentiras y las sombras. Algún día acabaré contigo. Lo juro por el fruto de mi vientre.


Ahora mi hija forma parte del ejército del Rey Negro y luchará a su lado en la guerra que se aproxima. Rey Negro contra Rey Blanco. Y todos nosotros, míseras piezas de su ajedrez...


Si puedo, intentaré contar algo más de mis andanzas por esta tierra que amenaza con tragarnos a todos. Ahora, sola y con sed de venganza, haré lo que haga falta por sobrevivir y saldar mi cuenta con ese maldito demonio azul...

BUSCANDO FORTUNA




Eshnil, el ángel y yo nos dirigimos a la ciudad portuaria sin yo saber muy bien lo que ocurriría a partir de entonces. Todo ocurrió muy rápido. Eshnil no me acompañó hasta el barco. Esta despedida era demasiado dolorosa para ambos, así que antes de entrar a la ciudad, nos abrazamos, nos miramos sin decirnos nada y lo vi marcharse, perdiéndose entre los árboles, camino a casa.



Mi ángel me acompañó hasta donde el práctico del puerto gestionaba las idas y venidas de los barcos. Pronto nos indicó uno que podría llevarme de pasajera y que viajaría hasta el otro lado del continente. Sería un viaje largo, dijo el ángel, pero me perderían la pista.



- Cuídate joven Niyarah. Muchas y grandes cosas te aguardan. Sé prudente y fuerte. Sobrevive y tal vez un día, vuelvas a casa.



Con éstas palabras resonando en mis oídos y forzando la sonrisa, subí al barco donde una tripulación de lobos de mar me aguardaba para partir. El precio del pasaje incluía un montón de paja sobre el que dormir en la bodega y un plato de comida (o dos con mucha suerte) al día. Así que, tan pronto subí al barco y me volví para despedirme de mi ángel, comprobé apesadumbrada que se había ido y todo el peso de lo que estaba ocurriendo cayó sobre mis hombros. Abandonaba mi tierra, a mi segunda familia, a mi hermano, mi pasado... todo cuanto conocía, para ir a un lugar desconocido a buscarme la vida...



Pocas cosas podría contar de aquel viaje, puesto que procuré pasar todo el tiempo posible en la bodega estudiando magia para evitar que la tripulación se fijara demasiado en mi. Los hombres de mar tardan mucho tiempo en ver a sus mujeres y tener una jovencita en el barco resultaría demasiado tentador.

Fueron las dos semanas más largas de mi vida, pero pasaron al fin y una mañana cualquiera anunciaron a voz en grito que llegábamos a nuestro destino. Salí corriendo de la bodega con todas mis cosas al hombro y me situé en la proa del barco para saborear cada detalle.

Esa breve espera se me hizo eterna pero al final llegamos a un puerto bullicioso, lleno de vida. Desde el barco pude ver parte de la ciudad, también bulliciosa y grande. Esto me gustó, pues en una ciudad grande sería más fácil encontrar trabajo.

Poco a poco fuimos bajando del barco. Me despedí brevemente del capitán y le di las gracias antes de poner, por fin, los pies en tierra firme. El puerto era enorme. Supuse que era un puerto mercante ya que las carretas no paraban de circular con las más diversas mercancías. Los toneles se apilaban en enormes tablones de madera que los subirían a los barcos mediante poleas...

Y, curiosamente, el destino quiso que mi primer trabajo lo encontrase precisamente en aquel puerto...

miércoles

CAMINOS QUE SE SEPARAN


Cuando mi hermano despertó, comprobamos estupefactos como sus heridas estaban casi curadas. Bajo los cuidados de nuestro ángel nos sentíamos protegidos, las heridas sanaban rápidamente y nos sentíamos genial.

Yo no podía esperar más para saber cuál sería el siguiente paso, así que hablé muy seriamente con mi hermano:
- Aquí ya no estoy segura, he de irme y cuanto más lejos mejor. Nuestro salvador me ha asegurado que estamos cerca de una ciudad portuaria y que de allí salen barcos que nos pueden llevar a la otra parte del continente. Lo tengo todo pensado. Podemos ganarnos la vida como mercenarios, o como personal de seguridad de alguna taberna. No lo sé, todavía tenemos que ver qué posibilidades nos ofrecen las ciudades que visitemos. Pero el Nigromante seguirá buscándome y puede que la próxima vez no tenga tanta suerte y entonces... bueno, sabes bien lo que ocurrirá.

- Niyarah, he estado pensando y he hablado con el ángel en sueños, pero era muy real. Esta vez, no puedo acompañarte. Con mi padre luchando tan lejos, mi pueblo sufriría mucho si me voy para no volver, me necesitan y yo a ellos. Sé que tú eres fuerte y saldrás adelante. Tu futuro está lleno de emociones y aventuras. Pero esto no es para mi. La herida de mi hombro me hizo ver la muerte de cerca y estaba aterrorizado y sé que siempre lo estaré y por eso, regreso a casa. Lo siento Niyarah. No olvides que te quiero...
Tras estas palabras, cogió sus escasas pertenencias dispuesto a marcharse. Pero el Ángel se lo impidió. Dijo que la decisión era acertada, pero que tampoco pasaba nada por acompañarme hasta el puerto. De hecho mi hermano no había visto nunca el mar y fue el anzuelo perfecto para que no se pudiese resistir.

Una vez las cosas claras, partimos de inmediato. Sentí que el cuerpo me pesaba mucho más y que sin mi hermano, la perspectiva de aventuras era mucho menos atrayente. Pero no tenía alternativa y sabía que mi hermano debía quedarse, que tenía toda la razón, así que apreté los puños, vacié mi mente y dejé que todo empezara de cero, que las circunstancias pintaran mi vida como si fuese un lienzo en blanco y ahora mismo la pintura que había era la de un puerto enorme.


Blogger Templates Blogger Templates
MySpace 2.0 Layouts
Homepages